Fundación "la Caixa"

euro

La construcción europea 1950-2002

El dinero en la historia

Sociedad

Cartografía

LA COMUNIDAD EUROPEA

Después de la Segunda Guerra Mundial y de la posterior división de Europa en dos bloques, algunos países europeos empezaron a plantearse la necesidad de establecer algún tipo de compromiso de colaboración que favoreciese un proceso de acercamiento, ya que sus diferencias de intereses sólo les habían ocasionado desastre, guerra y muerte a lo largo de los siglos.

En 1951, Alemania Occidental, Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos crearon la CECA, organización dirigida por una autoridad común, que regulaba la producción del acero y el carbón. Cinco años más tarde (1958), estos mismos países crearon la Comunidad Económica Europea y el EURATOM, con el objetivo de conseguir un espacio de libre circulación de mercancías, servicios, capitales y trabajadores, y determinadas políticas comunes.

Estos países, además de buscar una unión económica, partían de un mismo ideario social y político: los países miembros de la Comunidad Europea debían garantizar para sus ciudadanos un estado del bienestar (educación, sanidad, protección) y un sistema político basado en las libertades democráticas. Estas exigencias excluían, evidentemente, a aquellos países del sur (Portugal, España y Grecia) en los que todavía gobernaban dictadores y a los países del Este, que bajo el atento control soviético, también negaban la libertad a sus ciudadanos.

En 1973, se produce la primera ampliación de la CE con la entrada de Dinamarca, Irlanda y el Reino Unido. Grecia se incorporó en 1981 y España y Portugal en 1986, después de haber establecido regímenes democráticos. En 1995 se produce la cuarta y, hasta la fecha, última ampliación, con la incorporación de Austria, Finlandia y Suecia.


LAS INSTITUCIONES DE LA COMUNIDAD

  • El Consejo Europeo: compuesto por los jefes de Estado y de gobierno, impulsa la unión y define su política general.
  • El Parlamento: elegido por sufragio universal directo y proporcional, cuenta con 626 parlamentarios procedentes de todos los países miembros y ejerce el poder legislativo junto con el Consejo de la Unión.
  • El Consejo de la Unión: integrado por los ministros de los países miembros, ejerce el poder legislativo junto con el Parlamento.
  • La Comisión Europea: representa los intereses de la UE en el interior y en el exterior. Tiene, entre otras funciones, la iniciativa legislativa.
  • El Tribunal de Cuentas y el Tribunal de Justicia: funcionan como órganos de control presupuestario y judicial, respectivamente.

LA CAÍDA DEL BLOQUE COMUNISTA Y LA FUTURA AMPLIACIÓN EUROPEA

La separación política de Europa en dos bloques se mantuvo hasta la última década del siglo cuando, tras la caída del muro de Berlín (1989), los gobiernos comunistas de todos los países de la Europa del Este fueron cayendo uno tras otro, dando paso a elecciones y procesos democráticos. La llegada de la democracia a estos países europeos ha impulsado a la mayoría a solicitar su adhesión a la Unión Europea.


EL TRATADO DE MAASTRICHT

En 1992, el Tratado de Maastricht creó la Unión Europea, reforzó las instituciones de la Comunidad y fijó un calendario para conseguir una Unión Económica y Monetaria que tuviera el euro como máximo exponente.

CULTURA
Los europeos de final de siglo estamos fuertemente influenciados por la cultura anglosajona, que tiene en el cine, la televisión y la música un excelente vehículo de propagación. La televisión, el vídeo y el ordenador se han convertido en elementos que definen a una sociedad que lleva la cultura a más hogares que nunca y que la globaliza en muchos aspectos.


EL DINERO DE PLÁSTICO

En las últimas décadas del siglo XX se ha extendido por Europa el uso de una nueva forma de dinero, las tarjetas de crédito o "dinero de plástico". Las tarjetas de crédito las emiten los bancos o cajas de ahorro y permiten a su propietario comprar sin dinero en efectivo, ya que el vendedor carga el importe de la venta directamente a la cuenta bancaria del comprador. Casi todo el trabajo relacionado con las tarjetas de crédito lo realizan los ordenadores. La generalización del uso de la informática ha permitido que este medio de pago se haya extendido en las sociedades más desarrolladas. Se prevé que en el futuro ya no será necesario utilizar dinero en efectivo.

La caída del muro de Berlín. 1989. Alemania.
AISA.

1  LA SITUACIÓN POLÍTICA TRAS LA SEGUNDA
GUERRA MUNDIAL

El final de la Segunda Guerra Mundial llegó con la rendición de Japón después de haber visto como dos de sus ciudades, Hiroshima y Nagasaki, desaparecían del mapa completamente arrasadas por las bombas nucleares de EEUU. Este final atómico de la guerra provocó dos consecuencias muy importantes: la guerra fría y la necesidad de conseguir una Europa unida.


LA NECESIDAD DE UNA EUROPA UNIDA

Después de las dos guerras mundiales, el mundo entero entendió lo importante que resultaba la paz en Europa para evitar nuevos conflictos a escala planetaria. Las dos guerras mundiales se iniciaron por motivos europeos y en escenario europeo, pero habían acabado implicando a casi todo el planeta. Desde el siglo XVI, los sentimientos nacionalistas y las peleas entre los diferentes países europeos habían provocado tantas guerras que podían considerarse una amenaza para la humanidad entera.


EL PELIGRO NUCLEAR Y LA GUERRA FRÍA

Durante la posguerra, las potencias mundiales se lanzaron a una carrera para construir bombas nucleares antes que las demás. La URSS, el Reino Unido y Francia alcanzaron su objetivo en poco tiempo y, posteriormente, también China. De esta manera, se abría una nueva etapa en la historia de la humanidad. Por primera vez, las grandes potencias no podían recurrir a la guerra total para dirimir sus conflictos, como se había hecho hasta entonces, porque ahora la guerra significaba el exterminio total. EEUU y la URSS eran las principales potencias nucleares por la cantidad y potencia de sus cabezas nucleares. Se entró entonces en un período denominado de guerra fría, en el que ambas potencias se enfrentaron con armamento convencional (no nuclear) en terceros países (guerras de Corea y Vietnam), mientras que mantenían unas tensas relaciones.

2  UN NUEVO ORDEN PARA EUROPA:
LA UNIÓN EUROPEA

LA UNIÓN HACE LA FUERZA

En esta época, los países de Europa Occidental decidieron dedicar todos sus esfuerzos a evitar nuevas contiendas y a sustituir el enfrentamiento económico por la cooperación regional. Estos buenos propósitos se debían, no sólo a la voluntad de impedir más guerras en Europa, sino también a la necesidad de plantar cara a la competencia de EEUU, convertido después de la guerra en el país más poderoso e influyente del mundo. Una Europa unida tenía muchas más posibilidades de competir con éxito, tanto en el terreno económico como en el político, que el Reino Unido, Francia o Alemania por separado.


PRIMEROS PASOS: LA UNIÓN ADUANERA DEL BENELUX Y LA CECA

Este esfuerzo de entendimiento comenzó con la creación de la Unión Aduanera del Benelux (1947), por la cual Bélgica, los Países Bajos y Luxemburgo unificaron sus mercados y establecieron un arancel (impuesto de aduana) común. De esta forma, los tres pequeños países europeos ponían sus economías en común para conseguir ser más potentes y competir con las potencias europeas.
Pero aún faltaba que las demás potencias europeas, especialmente Alemania, Francia y el Reino Unido, hicieran un esfuerzo similar. En 1950, se firmó el tratado de la
CECA, la Comunidad Económica del Carbón y el Acero, un acuerdo por el cual Alemania, Francia, Italia y los tres países del Benelux unificaban sus mercados para el carbón, el hierro y el acero, eliminando todas las trabas aduaneras y cuotas restrictivas que aplicaban hasta la fecha. El Reino Unido decidió no participar entonces en aquel proyecto.


EL TRATADO DE ROMA: EL NACIMIENTO DE LA CEE Y EL EURATOM

En 1957, 6 países europeos dieron un paso de gigante hacia la unión europea con la firma del Tratado de Roma, que dio origen a la Comunidad Económica Europea: Alemania Occidental, Francia, Italia, Bélgica, los Países Bajos y Luxemburgo. El objetivo era conseguir, a corto plazo, la creación de un mercado común europeo en el que pudieran circular libremente capitales, personas, mercancías y servicios y, a largo plazo, la unión entre los ciudadanos europeos en una especie de Estados Unidos de Europa. Para conseguir este objetivo final, los miembros de la CEE han trabajado principalmente en dos frentes: la incorporación progresiva de nuevos países a la alianza y el proceso de puesta en común de determinadas políticas. Simultáneamente los seis países acordaron la creación de la Comunidad Europea de la Energía Atómica, conocida como EURATOM.


NUEVAS INCORPORACIONES

Cada uno de los siguientes países se incorporó a la Comunidad Europea el 1 de enero del año que se reseña:

en
1958  Alemania Occidental, Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos
en
1973  Dinamarca, Irlanda y el Reino Unido
en
1981  Grecia
en
1986  España y Portugal
en
1990  Alemania Oriental se unifica con la Occidental y el antiguo territorio de la Alemania del Este pasa a formar parte de la CE
en
1995 Austria, Finlandia y Suecia

En 40 años, la Europa de los 6 que inició la Comunidad Europea en 1958, se ha convertido en la Unión Europea de los 15. Para la futura ampliación de la Unión, 11 países ya han presentado su solicitud: Bulgaria, Chipre, Eslovaquia, Eslovenia, Estonia, Hungría, Letonia, Lituania,Polonia, República Checa y Rumania. Para poder incorporarse a la Unión hay que cumplir unos requisitos geográficos (pertenecer al continente europeo), políticos (ser países democráticos) y económicos (tener una economía de mercado).


EL CAMINO HACIA LA UNIÓN EUROPEA

El proceso de transmisión de competencias de los diferentes estados a la Unión también ha avanzado mucho desde 1958. Los estados miembros de la Unión han renunciado a parcelas de su soberanía para consolidar una soberanía "supranacional" o europea, de forma que las decisiones adoptadas en el seno de la Unión Europea deben ser cumplidas por todos los países miembros.
El A
cta Única Europea, firmada en 1986, consagra la realización del Mercado Único Europeo y potencia la cohesión económica y social, mediante mecanismos de distribución de la renta. De esta manera, las zonas y países de renta per cápita más baja reciben ayudas de Europa -los fondos estructurales y de cohesión- para conseguir alcanzar las rentas de los países ricos.
Pero sin duda, el paso más importante para conseguir la unión definitiva de Europa fue la firma del
Tratado de Maastricht en 1992. Allí se decidió pasar de un Mercado Único Europeo a una Unión Europea. La Unión Europea comprende las tres comunidades existentes (la CECA, la CE y el EURATOM), así como dos "pilares" adicionales, como son la cooperación en asuntos judiciales y de interior y, en segundo lugar, la política exterior y de seguridad común. Mediante el Tratado de Amsterdam de 1997, que entrará en vigor a lo largo de 1999, la UE se verá reforzada en algunos aspectos institucionales.


3 LA UNIÓN ECONÓMICA Y MONETARIA:
DEL ECU AL EURO

LOS ANTECEDENTES

Aunque la creación de la Unión Económica y Monetaria no estaba prevista en el Tratado de Roma, a principios de los años setenta, los países miembros de la Comunidad decidieron emprender algunas iniciativas de cooperación monetaria. El primer intento fue la creación en 1972 de la "serpiente europea", que sólo alcanzó una moderada estabilidad de cambio a corto plazo entre las divisas europeas participantes. Precisamente se le dio el nombre de "serpiente europea" por las oscilaciones que registraban las monedas.
En 1978 se instauró el Sistema Monetario Europeo con la finalidad de reducir al máximo las fluctuaciones entre las monedas participantes. Inicialmente, los márgenes de variación se fijaron en un ±2,25 % (±6 % en algunos casos), pero ante la crisis monetaria de 1993 se ampliaron las bandas hasta el ±15 %. Como eje central del Sistema se creó el ecu, que fue la unidad de cuenta de la UE hasta su desaparición definitiva y conversión al euro el 1 de enero de 1999. El
ECU, que no tenía representación física, estaba compuesto por una suma ponderada de 12 de las 15 monedas de los estados miembros.


EL EURO SE PONE EN MARCHA

Uno de los aspectos esenciales del Tratado de Maastricht fue la creación de la Unión Económica y Monetaria. Con este proyecto la UE alcanza la culminación de la vertiente económica del proceso de integración.
La
Unión Económica y Monetaria Europea se diseñó como un proceso en tres fases que culmina en la moneda única. Estas fases son las siguientes:


PRIMERA FASE: LOS PASOS INICIALES

La primera fase, iniciada el 1-1-1990, supuso el comienzo de la coordinación de las políticas económicas de los países de la Unión Europea, así como la realización definitiva del Mercado Único Europeo. Como preparación al posterior cumplimiento de los criterios de convergencia económica, se estableció la incorporación de las monedas al mecanismo de cambio del Sistema Monetario Europeo. Con la crisis de 1993, este último criterio quedó parcialmente desvirtuado.


SEGUNDA FASE: CREACIÓN DEL INSTITUTO MONETARIO EUROPEO Y SELECCIÓN DE PAÍSES PARTICIPANTES

En la segunda fase (del 1-1-1994 al 31-12-1996) se creó el Instituto Monetario Europeo (IME),organismo encargado de preparar la transición hacia la Unión Económica y Monetaria y su posterior funcionamiento. En el Consejo Europeo extraordinario de mayo de 1998, después de comprobar el cumplimiento de los criterios de convergencia de los diferentes países, se decidió que la Unión Económica y Monetaria se iniciara con los 11 países siguientes: Alemania,Austria, Bélgica, España, Finlandia, Francia, Irlanda, Italia, Luxemburgo, los Países Bajos y Portugal. De entrada, quedaban excluidos por voluntad propia Dinamarca, el Reino Unido y Suecia. Grecia también quedó fuera al no alcanzar los criterios de convergencia. El IME desapareció el 1 de julio de 1998 dando paso al Banco Central Europeo.

TERCERA FASE: ENTRADA EN VIGOR DE LA UEM Y DEL EURO

El 1 de enero de 1999 se inicia la tercera y última fase. Desde entonces, 11 países europeos comparten el euro como moneda. En consecuencia, la política monetaria es única y es asumida por el Banco Central Europeo. El euro es una divisa que cotiza libremente frente a las demás monedas mundiales. En esta etapa se han empezado a emitir las monedas y billetes de euros que utilizarán los ciudadanos europeos a partir del 1 de enero del 2002.


4 EL EURO

LA AGENDA DEL EURO

1 EUR = 166,386 PTA

El diseño de la Unión Económica y Monetaria de Europa es el proceso de fusión monetaria y financiera más ambicioso de la historia y un ejemplo de lo que podrá pasar en el futuro, en un mundo cada día más globalizado: la unión hace la fuerza.


LOS BILLETES

Los billetes de euros serán siete, con valores de 5, 10, 20, 50, 100, 200 y 500 euros. Para decidir su diseño, el Instituto Monetario Europeo convocó un concurso al que se presentaron grafistas seleccionados por los bancos centrales nacionales. Se les proponían dos ideas: hacer un diseño abstracto o bien ceñirse al tema "épocas y estilos en Europa". Se presentaron 44 proyectos y el ganador fue seleccionado por un jurado que tuvo en cuenta, además de su propia opinión, los resultados de un sondeo efectuado entre la población.
Cada billete ilustra uno de los siete temas de la historia del arte europea: el clásico, el románico, el gótico, el renacimiento, el barroco y el rococó, el hierro y el vidrio y la arquitectura contemporánea. En el anverso de los billetes, ventanas y pórticos de la época correspondiente simbolizan el espíritu de apertura y cooperación de la UE; en el reverso, un puente de la misma época representa la unión entre los pueblos de Europa y entre Europa y el mundo. Se tuvo especial cuidado en que los diseños no recordasen ningún monumento ni país en concreto, sino que fuesen como una síntesis de los elementos comunes de la cultura europea.
En los billetes figuran varias veces las cifras que señalan su valor, el nombre "euro" escrito en alfabeto latino y griego, las iniciales del Banco Central Europeo en sus cinco variantes (BCE, ECB, EZB, EKT, EKP), las doce estrellas de Europa y la bandera europea en el reverso. Todos los billetes irán provistos de avanzados dispositivos de seguridad. Los siete billetes son de diferentes tamaños -van creciendo progresivamente según su valor- y de colores vivos para ayudar a los invidentes y a las personas que tienen poca visión a identificarlos.

LAS MONEDAS

Habrá 8 monedas de euro con valores de 1, 2, 5, 10, 20 y 50 céntimos y de 1 y 2 euros. La cara de las monedas será común a todos los países europeos. Representa un mapa de la Unión Europea sobre un fondo de líneas transversales unidas a las estrellas de la bandera europea. Las monedas de 1, 2 y 5 céntimos representan el lugar de Europa en el mundo, las de 10, 20 y 50 céntimos presentan a la Unión como una reunión de naciones y las monedas de 1 y 2 euros reflejan la Europa sin fronteras. El reverso no será común, sino que cada estado miembro acuñará las monedas con sus propios motivos, para plasmar la variedad histórica y cultural de Europa. Las monedas podrán utilizarse en cualquier lugar de los once estados miembros, sea cual sea el motivo que lleven acuñado en el reverso.
Las monedas, al igual que los billetes, también tienen diferentes tamaños. Pero en este caso era imposible hacer una graduación progresiva según su valor, así que las monedas se diferencian por el color, el grosor y el dibujo. La moneda de 20 céntimos tiene forma de flor y no es redonda como las demás. Como es la moneda central de la serie, sirve de punto de referencia para situar a las otras monedas de valor superior o inferior.


EL SÍMBOLO DEL EURO:

Se ha decidido dotar al euro de un símbolo que lo represente, de la misma manera que se identifica al dólar americano ($) o a la libra esterlina (£) por sus símbolos correspondientes. Es una E con dos líneas paralelas horizontales que la atraviesan, que representan la estabilidad del euro. El símbolo está inspirado en la letra griega épsilon (e), como homenaje a la cuna de la civilización europea y a la inicial de la palabra Europa. La abreviatura oficial del euro es "EUR" y se utilizará de la misma manera que ahora utilizamos "PTA" para referirnos a la peseta.

- ¡Que ganas tengo de que llegue el euro!

Si durante los primeros años del siglo XX las sufragistas habían luchado por la obtención del derecho a voto, en las décadas posteriores las mujeres dedicaron sus esfuerzos a exigir la plena igualdad laboral, social y económica con los hombres. Pese a que dicha igualdad no se ha conseguido prácticamente en ningún campo, lo cierto es que, actualmente, cualquier mujer europea puede estudiar, buscar un trabajo o emanciparse de su familia. Esta situación contrasta enormemente con la de las mujeres de las generaciones anteriores: las diferencias entre la juventud de una abuela y la de su nieta, respecto a libertad de movimientos y a posibilidades sociales, son abismales.
La lucha de las mujeres por la consecución de la igualdad ha llegado también al aspecto externo y a la forma de vestir. Hoy en día no resulta nada raro ver a las mujeres con el pelo muy corto y vistiendo pantalones. Los jóvenes europeos, chicos y chicas, llevan los mismos pantalones, calzado deportivo, camisetas y cazadoras, que demuestran que la comodidad es un factor importante en la moda actual. También resulta interesante observar como, en la segunda mitad del siglo XX, la ropa y la apariencia personal han servido como símbolo de expresión personal y de afirmación o protesta de determinados movimientos y actitudes (hippies, punks, tecnos, etc.).
El espectacular avance tecnológico que se ha producido después de la Segunda Guerra Mundial ha tenido un enorme efecto sobre la sociedad. El desarrollo de la electrónica y, sobre todo, de los ordenadores, ha traído consigo la sustitución de la mano de obra por sistemas automatizados en la mayoría de procesos industriales. En los países más desarrollados, las máquinas realizan la mayoría del trabajo agrícola e industrial y los trabajadores producen más bienes que hace un siglo con menos horas de trabajo. El nivel de vida de una buena parte de la población ha mejorado notablemente: mejor alimentación, vestimenta, vivienda y disfrute de una gran variedad de aparatos para el uso doméstico y el ocio. Gracias a la tecnología, en la actualidad, muchas personas viven más y de forma más sana que en el pasado. Otro avance importante de la sociedad ha sido la consecución del "estado del bienestar", basado en un sistema que asegura a los ciudadanos la pensión de jubilación y una protección contra las enfermedades (Seguridad Social) y el desempleo.
Los avances tecnológicos del siglo XX, como la invención del automóvil, la radio, la televisión y el teléfono, han revolucionado el modo de vida y de trabajo de millones de personas. Las dos áreas de mayor avance han sido la tecnología médica y la astronáutica. La tecnología aplicada a la medicina ha proporcionado los medios para diagnosticar y vencer muchas enfermedades mortales, pero tal vez sea en el campo de la exploración del espacio donde se ha producido el logro tecnológico más espectacular de la historia: por primera vez las personas han conseguido abandonar el planeta y regresar a él. La llegada a la Luna de la expedición norteamericana Apolo XI, el 20 de julio de 1969, es uno de los hitos más representativos de la carrera de la humanidad hacia la conquista del espacio.
Durante el siglo XIX, Europa se lanzó a la conquista colonial de África y Asia. Un siglo después, estas antiguas colonias han ido alcanzando la independencia, desde Egipto en 1922 hasta Argelia en 1962. Si durante el siglo XIX muchos europeos se fueron a dichas tierras para hacer fortuna, en nuestro siglo el proceso se ha invertido: ahora son los habitantes de las antiguas colonias los que emigran hacia Europa y especialmente a sus antiguas metrópolis (magrebíes y centroafricanos a Francia; indios, pakistaníes y centroafricanos al Reino Unido) en busca de trabajo y de una salida para su desesperada situación. En Europa suelen hallar problemas legales y raciales, pese a que muchos de estos inmigrantes han pasado a ocupar los puestos de trabajo que la mayoría de los europeos rechaza por diversas razones: dureza, bajos salarios, etc. Esta creciente inmigración ha modificado la fisonomía humana de las grandes capitales europeas. De la capacidad de aceptación europea de esta nueva situación dependerá principalmente que el siglo XXI sea un siglo de tensión y lucha racial o de confirmación de un mundo más solidario y abierto.

Age Fotostock.

Componentes electrónicos
de un ordenador.
AISA.

Antenas parabólicas para las comunicaciones via satélite.
Alemania.
AISA.

Jóvenes de hoy en Europa.
A.G.E. Fotostock.