Fundación "la Caixa"

Libra carolingia

Libra de Carlomagno.Anverso y reverso (7,13mm).Archivo fotográfico del Museo
Arqueológico Nacional.
Fotografía de Francisco Rodríguez.

La Europa medieval

El dinero en la historia

Sociedad

Cartografía

LAS INVASIONES BÁRBARAS

Durante casi toda la edad media, varios pueblos nórdicos y orientales se instalaron en Europa. En una primera fase, después de la caída del imperio romano (siglo V), los llamados pueblos bárbaros del norte aprovecharon la retirada romana para emigrar hacia zonas del sur. Algunos llegaron pacíficamente; otros, arrasando y saqueando todo lo que hallaban a su paso. Suevos, vándalos, alanos, celtas, sajones, visigodos, francos y lombardos se distribuyeron por toda Europa. A partir del 850, se produjo una segunda oleada, más violenta, en la que húngaros, vikingos, búlgaros y sarracenos hicieron frecuentes incursiones de saqueo y destrucción. Todos estos movimientos contribuyeron a mezclar las diferentes etnias y culturas europeas, pero arruinaron el comercio al convertir las rutas comerciales en peligrosas e inseguras.


EL FEUDALISMO

La caída del imperio romano y la descomposición de la mayoría de sus instituciones, leyes y costumbres provocaron el retorno a la sociedad rural y la fragmentación del poder. Incapaces de mantener el dominio sobre su territorio, los diferentes reyes europeos fueron cediendo poder ante los nobles que se erigieron en gobernantes regionales. Este lento proceso de feudalización se extendió por el centro de Europa a lo largo de casi 1.000 años, contrastando con el auge económico y comercial de los imperios bizantino, árabe y turco del este del Mediterráneo.

Sin embargo, a partir del siglo XI, se produjo un gran aumento demográfico que favoreció no sólo el incremento del trabajo agrícola, sino también el que mucha gente emigrara a las ciudades. El progresivo crecimiento urbano y comercial llegó a su apogeo en el siglo XIV, consiguiendo romper la estructura feudal y campesina. El debilitamiento de los señores feudales vino acompañado de una vuelta al poder de los monarcas que, en muchos casos, se apoyaron en la nueva clase social, la burguesía comerciante, que poseía el dinero para financiar sus campañas.


EL IMPERIO CAROLINGIO

A pesar de la disgregación regional que caracterizó a la Europa medieval, durante el siglo VIII, en Francia se logró una relativa unificación territorial que Carlomagno acabó de consolidar. Proclamado emperador en el año 800, Carlomagno intentó que su imperio fuese una continuación del imperio romano, pero dotado de un fuerte componente religioso cristiano. De hecho, fue el propio papa León III quien coronó emperador a Carlomagno. Durante el imperio carolingio se proclamaron nuevas leyes, se acuñó una nueva moneda (la libra) y se establecieron impuestos para unificar el imperio. Tras la muerte de Carlomagno, el imperio se dividió entre sus herederos y aparecieron nuevas naciones, nuevos idiomas y nuevas mentalidades. La división y configuración europeas que, con diferentes variantes, se han mantenido hasta final de siglo, arrancan ya de esa época.


LA DIVISIÓN SOCIAL EN LA EDAD MEDIA

La sociedad medieval se dividía en tres categorías: los que luchaban (guerreros), los que rezaban (eclesiásticos) y los que trabajaban (campesinos). La riqueza básica era la tierra y sólo los nobles y la Iglesia la poseían. Los señores feudales (señores nobles que tenían un feudo, unas tierras concedidas por el rey o heredadas) convirtieron en vasallos* y siervos a sus habitantes, la mayoría de los cuales eran campesinos. Por su parte, el comercio se vio reducido a intercambios puramente regionales.


LA CULTURA EN MANOS DE LA IGLESIA

La sociedad estaba fuertemente cristianizada y por ello las manifestaciones artísticas y culturales de la época se centraron en el culto a Dios. La arquitectura, la escultura, la pintura y la música se desarrollaron exclusivamente en las iglesias y monasterios. En una sociedad rural y básicamente analfabeta (no todos los reyes y nobles sabían leer y escribir), la herencia de la cultura clásica -griega, romana y árabe-se conservó gracias a los monjes

Página del libro Feudorum Maior. «Vasallo y señor»
Siglo XII.
AISA

* VASALLO: Cualquier individuo que reconoce a otro como superior y está sujeto a éste por un vínculo de dependencia y fidelidad contraído mediante ceremonias especiales.

Desde el punto de vista económico, durante este período se registran dos etapas muy distintas: la alta edad media (finales del siglo V hasta principios del siglo XI) y la baja edad media (mediados del siglo XI hasta el siglo XV).


1 LA CRISIS ECONÓMICA DE LA ALTA
EDAD MEDIA
siglos V-XI

El feudalismo: una sociedad que no evoluciona

La sociedad de la alta edad media era una sociedad feudal, basada en el vasallaje. El vasallaje era un sistema social que obligaba a los siervos (agricultores) a mantener fidelidad al dueño de la tierra que trabajaban (señor feudal o noble) y a los nobles a mantener fidelidad al rey. Esta obligación pasaba de padres a hijos, de tal manera que la sociedad era muy estática y no evolucionaba: nadie podía cambiar de clase ni dedicarse a otro trabajo que no fuera aquel que se le había asignado ya desde el nacimiento.


Una economía en crisis

Las ciudades, la moneda y las rutas comerciales habían entrado en crisis. La decadencia económica y la inseguridad eran tan grandes que la gente corría a refugiarse al campo, a buscar la protección de los señores feudales. Cultivar la tierra era la principal garantía de supervivencia, porque el campesino sabía que, en caso de guerra, podía refugiarse en el castillo de su señor y que, si la cosecha era buena, siempre tendría algo que comer. La agricultura era la única actividad posible; cualquier otro tipo de negocio era impensable en Europa en esa época.


Causas de la recesión económica

Las causas de la gran recesión económica que se vivió durante la alta edad media son las mismas que explican la decadencia económica del Imperio Romano de Occidente:
-Escasez de mano de obra: la peste se llevó muchas vidas y provocó el abandono de las ciudades para buscar refugio en el campo.
-Crisis comercial: las rutas comerciales se volvieron muy inseguras a causa del pillaje, la piratería y las guerras. Las invasiones bárbaras y, posteriormente, la invasión musulmana de todo el Mediterráneo oriental y de España, habían acabado con las principales rutas comerciales y con la antigua unidad comercial en torno al Mediterráneo.
-Crisis financiera: se produjeron varias devaluaciones e inflaciones. Al desaparecer el comercio entre países, el uso de las monedas se limitó al intercambio regional entre feudos.


El fin de la unidad europea: las economías regionales

Una de las características del sistema feudal era el aislamiento en que vivía la gente. Los vasallos de un señor difícilmente salían de sus tierras en toda la vida y los señores feudales, como mucho, viajaban hasta la corte del rey o hasta el castillo vecino. Este hecho, unido a las múltiples y variadas nacionalidades de los bárbaros que invadieron y poblaron Europa durante la alta edad media, favoreció el surgimiento de economías regionales. Había visigodos en España, ostrogodos y lombardos en Italia, sajones y normandos en Inglaterra, germanos en Austria y Alemania, y un largo etcétera de pueblos con diferentes lenguas y culturas. Esta diversidad rompió la unificación lingüística (el aprendizaje del latín como lengua común) y económica que había hecho tan poderosa a Europa durante el imperio romano.


La escala de valores en la alta edad media

En una sociedad fuertemente dominada por la Iglesia y por la moral que ésta imponía, también la economía y los usos comerciales se veían sujetos a las normas de la Iglesia. De esta manera, se estableció una escala de valores que regulaba las conductas correctas y prohibidas en el campo de la economía y de la organización social:
-Se condenaba el "préstamo con interés" por considerarlo una actividad usurera. Prestar dinero o realizar cualquier actividad financiera no se consideraba "trabajo", porque se realizaba sin esfuerzo físico y no era "productivo".
-Se practicaba la "teoría del justo precio": cada trabajo tenía que tener un salario "justo". No había que trabajar para enriquecerse, ni desear bienes materiales. Sólo el trabajo humilde y abnegado era grato a los ojos de Dios.
-Se potenciaban los gremios de artesanos y el colectivismo agrícola, evitando la competencia entre individuos.


El esplendor económico del Imperio Bizantino

Si la decadencia del Imperio Romano de Occidente había llevado a la decadencia de Europa, el esplendor del Imperio Romano de Oriente se mantuvo y aumentó en esta época bajo el nombre de Imperio Bizantino. Compitiendo con el imperio musulmán, Bizancio controló el comercio del Mediterráneo oriental, las manufacturas, la emisión de moneda, la cultura y la civilización. Durante los primeros años de la Europa medieval, las únicas monedas que tenían prestigio eran el nomismo o sueldo bizantino y el dinar musulmán, dos monedas de oro que se acuñaban fuera del continente europeo.


2 LA EXPANSIÓN MUSULMANA
siglos VII-XI

Los musulmanes dominan el Mediterráneo

En esta época los árabes se lanzaron a la conquista de nuevas tierras para ampliar sus dominios y agrandar el territorio de Alá. La invasión musulmana fue la causa del aislamiento de Europa durante la alta edad media y destruyó el mercado común que existía en torno al Mediterráneo. Cuando llegaron los árabes, Europa, sumergida en una economía feudal de escasos intercambios terrestres, tenía el Mediterráneo como única vía de transporte para el comercio. Las innovaciones tecnológicas de los musulmanes en materia de navegación y armamento les llevaron a controlar las tres cuartas partes de las orillas del Mediterráneo: dominaban todas las costas mediterráneas de África, Asia Menor, España, Baleares, Córcega y Sicilia.

En los territorios que ocuparon, los árabes lograron divulgar su lengua (el árabe), su cultura (literatura, música y tradiciones) y sus leyes. Pero sin duda, su mayor aportación a la cultura occidental fue la introducción de su sistema numérico, que es el que utilizamos en la actualidad. Los árabes introdujeron la cifra 0, que no existía en el sitema numérico romano, lo que permitió un gran desarrollo de las ciencias matemáticas y, como consecuencia, de todas las ciencias (física, arquitectura, etc.). La abundancia de metales preciosos de las caravanas comerciales favoreció la creación de un sistema monetario musulmán hacia el año 685.
El nacimiento de las compañías comerciales

Las ferias se iniciaron con los comerciantes ambulantes, que transportaban modestas mercancías en sus carromatos y a los que, despectivamente, se conocía como "pies polvorientos". Pero los comerciantes fueron prosperando y delegando en representantes comerciales la asistencia a las ferias. De forma que, poco a poco, fueron creándose auténticas compañías comerciales que se dedicaban a la comercialización en las diferentes ferias y a vender los productos que importaban y exportaban. Estas operaciones de compraventa se financiaban con las diferentes monedas regionales.

Dinar califal. Al Kasin.
Anverso y reverso.
Archivo fotográfico del Museo
Arqueológico Nacional.
Fotografía de Francisco Rodríguez.

Sólido bizantino. Justiniano.
Anverso y reverso.
Archivo fotográfico del Museo
Arqueológico Nacional.
Fotografía de Francisco Rodríguez.

Un período de esplendor para la España medieval

En el año 711, los árabes, en plena expansión territorial y económica, conquistaron el reino visigodo de España y se establecieron en la Península durante 700 años. Córdoba, la capital del califato, pasó a ser la ciudad más rica y poblada de Europa. Desde Córdoba se controlaba la ruta del oro del Sudán y las caravanas comerciales marroquíes. El imperio musulmán trajo un gran progreso material a España y le dio estabilidad y desarrollo tecnológico. En materia agrícola, los musulmanes extendieron el uso de la técnica del regadío que ya se había utilizado en época de los romanos e introdujeron en España nuevas variedades y especies de cultivo (algodón, caña de azúcar, especias, cítricos). Estos nuevos cultivos, unidos a la exportación de los productos tradicionales de la agricultura española (vino y aceite), favorecieron el desarrollo de la huerta mediterránea.

Vista interior de la Mezquita de Córdoba.
Siglos VIII-XI.
AISA.

¿Guerra santa o guerra económica?

El califato de Córdoba no impuso a los conquistados su religión, sino que les permitió seguir practicando las suyas (cristianismo y judaísmo), aunque les cobraba un tributo llamado "chizia" por no haberse convertido al islam. Posteriormente, se cambiaron las leyes para que los cristianos conversos tuvieran los mismos derechos que los musulmanes y no tuvieran que pagar este impuesto. A los no musulmanes que habitaban en el califato incluso se les respetaba su cultura, tradiciones y sistema administrativo. Tanta generosidad hace pensar que más que una guerra santa para convertir almas al islam, lo que llevaron a cabo los árabes fue una guerra económica cuyo objetivo era la conquista de tierras y el cobro de tributos a los vencidos.


Los reinos cristianos copian la moneda árabe: el "mancuso"

No toda la península Ibérica fue conquistada por los árabes. Los reinos cristianos que compartían el territorio con ellos estaban muy lejos de la prosperidad y riqueza del califato. Como eran más pobres, las monedas de oro y plata que emitían los reinos cristianos eran menos apreciadas que las árabes, aunque la calidad del metal y el peso fueran los mismos. Así que muchos reinos cristianos de la Península decidieron copiar las monedas musulmanas. No eran falsificaciones, porque no tenían menos oro o menos plata que las árabes. Simplemente, acuñaban las monedas lo más parecidas posible a las árabes para hacerlas más apetecibles a los reinos europeos o asiáticos. Estas monedas se denominaban "mancusos".


3 EL IMPERIO CAROLINGIO:
UN NUEVO INTENTO DE UNIDAD EUROPEA
siglo VIII

El avance de los árabes fue frenado por los soldados francos en la Batalla de Poitiers, en el año 732. Desde ese momento, la economía europea empezó a recuperarse lentamente. Diez años más tarde, nació en Aquisgrán Carlomagno (742-814), rey de los francos. Al frente de sus ejércitos, conquistó la mayor parte de la Europa central y occidental y fue proclamado emperador en el año 800. Carlomagno fue, sin ninguna duda, el rey más influyente en Europa durante toda la edad media.
El Imperio Carolingio fue un intento de resucitar el esplendor de la antigua Roma, pero Carlomagno no tuvo mucho éxito porque la economía no estuvo de su parte. Su imperio fue grande, pero poco próspero en comparación con el bizantino y el musulmán que controlaban todo el comercio y las finanzas de la época.


La libra carolingia

Todo el territorio de Carlomagno correspondía a una Europa feudal, que tenía una economía agrícola para el autoconsumo, no mantenía intercambio comercial con otros países y aspiraba a satisfacer sus necesidades utilizando sólo sus propios recursos. Como tenían pocos metales nobles y el comercio internacional prácticamente no existía, las emisiones de moneda fueron muy escasas. En esta época se acuñó la libra turnois o libra carolingia. Era una pieza redonda de plata que se dividía en 20 chelines y 12 peniques. Curiosamente, también recibía el nombre de libra carolingia la unidad de peso que se estableció para todo el imperio y que correspondía a un lingote de 491,18 g.


Los logros de Carlomagno: las bases de la civilización europea

Con la creación del imperio y la unificación europea, Carlomagno consiguió disminuir las guerras dentro de Europa. La desaparición del peligro de ataques enemigos provocó el debilitamiento de la institución feudal, porque la gente del pueblo no necesitaba tanto la protección de un señor feudal. Además, los caminos se hicieron más seguros y, poco a poco, el comercio se reanudó, la gente retornó a las ciudades y se recuperaron los trabajos artesanales. Gracias a todo ello, comenzó una etapa de reactivación económica.
Carlomagno fue importante no sólo por el número de sus victorias y la dimensión de su imperio, sino también porque representó una curiosa mezcla de tradición e innovación. Por una parte, fue un tradicional guerrero franco que se pasó la mayor parte de la vida combatiendo. Pero por otra parte, puso su inmenso poder al servicio del cristianismo y del respeto a la ley. Su vida representó un modelo para los reyes que le sucedieron. Personificó la fusión de las culturas germánica, romana y cristiana, que se convertiría en la base de la civilización europea.


4 LA RECUPERACIÓN ECONÓMICA EN LA BAJA
EDAD MEDIA
siglos XI-XIV

Hacia mediados del siglo XI se inicia un segundo período económico, la baja edad media, caracterizado por el declive del feudalismo y una progresiva vuelta a las actividades mercantiles y a la expansión del mercado. Europa se encontraba en un período de evolución desconocido hasta el momento. La época de las grandes invasiones había terminado y el continente europeo experimentaba el crecimiento de una población ya asentada. Renacieron la vida urbana y el comercio regular a gran escala y se desarrollaron una sociedad y una cultura complejas, dinámicas e innovadoras.


Las ferias, motor del comercio

Uno de los factores que provocaron la reactivación del mercado fue la aparición de las ferias. Las ferias eran certámenes que se celebraban anualmente en ciudades determinadas y que duraban de dos a cinco días. En la feria se reunían comerciantes de toda Europa para intercambiar productos. Se vendían dos tipos de mercancías: las "pobres" y las "ricas". Las primeras eran artículos de primera necesidad como las salazones de pescado, el vino, el calzado, la sal, los paños de lana, etc. La mayoría provenían del norte y centro de Europa y eran baratas. En cambio, las mercancías "ricas", controladas por los comerciantes italianos, consistían en esclavos, especias de Oriente (pimienta, canela, clavo), orfebrería, sedas, piedras preciosas y otros artículos de lujo.

Mancuso. Ramón Berenguer I.
Anverso y reverso (19,39 mm).
Museo Casa de la Moneda.

Sólido. Constante II.
Libra carolingia.
Reverso (19,35 mm).
Museo Casa de la Moneda.

Maravedí y ducado de oro RR.CC.
Archivo fotográfico del Museo
Arqueológico Nacional.
Fotografía de Francisco Rodríguez.

Ducado de oro RR.CC.
Archivo fotográfico del Museo
Arqueológico Nacional.
Fotografía de Francisco Rodríguez.

Cómo creció el comercio a pesar de la escasez de moneda: los pagarés
En esta época surgieron los comerciantes-financieros, que se dedicaban a comprar y a vender durante la feria sin realizar ningún cobro ni pago. Simplemente, apuntaban todas las operaciones que realizaban. Al acabar la feria, compensaban las cuentas entre sí y firmaban papeles prometiendo pagar únicamente el saldo o diferencia entre esas cuentas. De esta forma, la escasez de moneda no impidió el crecimiento del comercio. Estos documentos de pago, emitidos ante notario, recibían el nombre de pagarés o letras de cambio. En ellos se prometía pagar al dueño del documento el importe anotado, en monedas de oro o plata.

Talla de madera de Carlomagno.
(742-Aquisgrán, 814).
Catedral de Aquisgrán.
AISA.

Las letras y pagarés se convirtieron en otra forma de dinero. El dueño del pagaré podía "endosarlo", es decir, traspasarlo a otra persona. Los pagarés o letras de comerciantes de prestigio eran aceptados por los demás vendedores igual que si fuesen moneda.
Los cambistas y el sistema de la "partida doble"
Surgieron también en esta época los cambistas, personas que se especializaban en la compraventa y valoración (tasación) de las monedas. En Europa había tal variedad de monedas que sólo un cambista podía definir el contenido de oro y plata de las diversas monedas, pesándolas y analizando la pureza (ley) del metal con que estaban hechas. Los cambistas determinaban la equivalencia entre las monedas o tipo de cambio.
El crecimiento de las operaciones comerciales obligó a crear un método para organizar las cuentas. El italiano Luca Paccioli inventó el sistema de anotaciones por "partida doble", consistente en anotar todas las transacciones comerciales de forma organizada en un libro de registro, bien como una entrada (activo o ingreso) o como una salida (pasivo o gasto). Este sistema, que se sigue utilizando en la contabilidad actual, favoreció de forma muy importante el desarrollo del comercio y las finanzas.


El mercado italiano y la Liga Hanseática

Con los años, fueron apareciendo más ferias por todo el territorio europeo, de manera que, finalmente, el comercio se dividió en dos grandes mercados. Uno era el de las ciudades italianas que, gracias a las cruzadas, habían recuperado el control militar y comercial del Mediterráneo. Las cruzadas fueron unas guerras iniciadas en el siglo XI por el papado para liberar los Santos Lugares (Jerusalén, Belén, etc.) que estaban en manos de los musulmanes. Aunque en un principio eran guerras religiosas, también influyó el interés de la Europa cristiana por recuperar el dominio de las rutas comerciales hacia Oriente.
El segundo gran mercado se creó entre los países del mar Báltico, la península escandinava y los Países Bajos (Holanda y Bélgica). Las ciudades más importantes de estos países pactaron un acuerdo comercial y de defensa de sus intereses conocido como Liga Hanseática.

-- Una moneda para pagar el vino francés,otra para la lana española,otra para el pescado noruego,otra para   las joyas italianas...¡Llevo 12 bolsas diferentes! ¿Cuándo se pondrán de acuerdo en hacer una moneda única?

Durante la edad media, las antiguas costumbres romanas desaparecieron por presiones de la Iglesia, cuya rigidez moral condenó muchas prácticas de comportamiento, vestuario e higiene, lo que en la mayoría de los casos supuso un evidente retroceso. Así, los baños públicos se prohibieron para evitar la inmoralidad, al considerar que fomentaban las tentaciones. El uso de perfumes, maquillajes e incluso pelucas se interpretaba como símbolo de decadencia y libertinaje. Todo esto, unido a la suciedad generalizada que había en todo núcleo habitado (la gente seguía tirando la basura y los excrementos por la ventana), contribuyó sin duda a aumentar las epidemias.Los señores feudales habían recibido sus títulos y tierras como herencia (nobles) o bien como recompensa por sus servicios a la corona. Tenían un ejército propio, vivían en un castillo, obtenían beneficios de sus tierras y cobraban todo tipo de impuestos a los aldeanos, desde peajes para cruzar los puentes y usar los molinos, hasta, en algún caso, el "derecho de pernada", que les permitía pasar la primera noche con las mujeres recién casadas. En cambio, en muchas regiones europeas, los monarcas carecían de administración y de ejército suficientes para gobernar y cobrar impuestos.

Fragmento del interior de una bodega medieval. Pintura del siglo XV. Castillo de Issogne (Valle de Aosta). AISA.

La mayoría de la gente era analfabeta. Como era gente de fe, temerosa de Dios y de sus representantes en la tierra, tenía permitidas muy pocas distracciones. En todo caso, las imágenes religiosas tenían un objetivo "educativo": enseñar lo que se podía y lo que se prohibía hacer para ganar el cielo y evitar la condena al infierno. La caza era el pasatiempo favorito de los nobles y, junto con los torneos, constituía su entrenamiento entre campaña y campaña.
A lo largo de toda la edad media la Iglesia adquirió un enorme poder. Tenía terrenos, cobraba el diezmo a los campesinos (una décima parte de la cosecha) y ejercía un gran dominio espiritual sobre la población. Todo aquel que se alejaba de la doctrina oficial que marcaba Roma era considerado hereje y castigado. Durante esta época se crearon numerosas órdenes de monjes muy diferentes: algunas cumplían estrictamente los votos de pobreza y castidad (franciscanos y cartujos), otras estaban formadas por monjes-soldados que utilizaban las armas para defender sus territorios (templarios) y otras ejercían la represión para luchar contra la herejía (dominicos).Vista desde la perspectiva actual, la vida en los monasterios era bastante dura y monótona.

Este era el rígido horario en un monasterio benedictino:

Claustro románico de la Abadía de Mountmajour.
Arlés. AISA.

Vista del monasterio cisterciense de Santes Creus.
Arte románico (1174-1225). Tarragona.
AISA.

Durante la baja edad media, el auge de las ferias favoreció la aparición a su alrededor de todo tipo de actividades lúdicas y espectáculos: magos, acróbatas, trovadores, compañías de cómicos, etc. La feria era una fiesta donde la gente se encontraba y se divertía. Incluso muchas de las ferias se realizaban en ciudades famosas por sus bebidas alcohólicas: Champagne, Cognac y Ginebra, fueron tres de las más famosas, donde los acuerdos comerciales se sellaban con abundante comida y bebida.

El mundo árabe representa la continuidad de la obra de Ptolomeo en una época en que desaparece de Europa.




Planiferio general "Portolá del Mar Mediterráneo", de Ali ibn Ahmad ibn Muhammad al Shargui, de Sfax.
Paris. Biblioteca Nacional.
Fotógrafo: Jaume Cosialls

EL IMPERIO CAROLÍNGIO Y EL MUNDO ISLÁMICO