Fundación "la Caixa"

ocho real

Ocho real. Carlos IV.
Anverso y reverso.
Archivo fotográfico del
Museo  Arqueológico Nacional.
Fotografía de Francisco Rodríguez.

El renacimiento de Europa (1400-1650)

El dinero en la historia

Sociedad

Cartografía

E L RENACIMIENTO: LA APARICIÓN DE LA BURGUESÍA
A partir de la baja edad media, las ciudades europeas conocieron una recuperación que las convirtió de nuevo en centros económicos, políticos y culturales. El renacimiento de las ciudades provocó el resurgimiento del comercio a gran escala entre los puertos españoles e italianos, por un lado, y los del norte de Europa y del mediterráneo oriental, por el otro.

Esta nueva situación económica, en la que ciudades y puertos concentraban la mayoría de la actividad, provocó la progresiva pérdida de poder de los señores feudales, que pasó a manos de monarcas ambiciosos apoyados en la floreciente
burguesía* urbana que surgió en muchas ciudades. Consecuencia directa de esta nueva etapa es la aparición de las letras de cambio, de los pagarés y del creciente poder de algunos banqueros, como los Médici en Italia y los Fugger en Alemania.

Aunque en España el sistema feudal no se había extendido tanto como en otras zonas de Europa, los nuevos monarcas españoles, los Reyes Católicos, fueron el ejemplo perfecto de la nueva monarquía moderna que decidió controlar todos los órganos del poder y liderar muchos de los nuevos cambios.

LA CONQUISTA DEL NUEVO MUNDO
La búsqueda de nuevos territorios y mercados, propiciada por un espíritu aventurero y unas posibilidades técnicas que no se habían dado hasta el momento (brújula, astrolabio, carabelas...), favoreció las expediciones marítimas, que los portugueses iniciaron por el continente africano y que Colón culminó con la llegada a América, en 1492.
La posterior conquista del continente americano por parte de España abrió una nueva etapa en todos los órdenes. Políticamente, convirtió a España en el más extenso imperio; económicamente, posibilitó un nuevo mercado donde encontrar nuevos productos y donde vender manufacturas, pero fundamentalmente proporcionó la llegada de una gran cantidad de oro y plata a España, que alteró notablemente la economía de toda Europa. La moneda española fue la utilizada en el activo comercio entre España y América. Además, el descubrimiento de América despertó la ambición y el deseo de enriquecimiento rápido en muchos desheredados y pobres, y provocó una gran emigración transoceánica desde todos los países europeos, que posibilitó la colonización del Nuevo Mundo.

EL HUMANISMO
En el campo de la cultura surgió en Italia el renacimiento, importante movimiento artístico que rápidamente se extendió por toda Europa como oposición a la concepción teocéntrica (Dios como centro del mundo) medieval. El espíritu renacentista es el espíritu humanista: situaba al hombre en el centro del universo y entendía que todas las manifestaciones filosóficas, artísticas y científicas se hallaban relacionadas con las ciencias humanas. Leonardo da Vinci representa el modelo de sabio, científico y artista genial, modelo del hombre del renacimiento, así como Erasmo de Rotterdam encarna al pensador humanista, tolerante y crítico, que viaja de ciudad en ciudad, dando a su obra un carácter europeo.

Retrato de Leonardo da Vinci. Galería Uffizi. Florencia.
AISA.

*BURGUESÍA: Conjunto de personas de las clases acomodadas que pertenecen a un burgo (ciudad) y cuya fortuna no proviene de la posesión de tierras sino de los negocios urbanos.

El renacimiento fue un movimiento sociocultural que cambió definitivamente la mentalidad de los hombres y mujeres de la edad media. Se volvieron más individualistas (desaparecieron los gremios y el trabajo en común), más sensuales (querían disfrutar de los placeres del mundo, el consumo y el lujo), defendieron la racionalidad y la búsqueda del conocimiento (la teología fue sustituida por la ciencia) y ambicionaron riquezas y prosperidad (en contraposición a la humildad y pobreza a que obligaba la doctrina religiosa medieval).


1 EL MERCANTILISMO, UNA ALIANZA ENTRE    POLÍTICA Y DINERO

La recuperación del poder de los monarcas: el centralismo político

Los nuevos monarcas europeos buscaron más poder y riquezas para conseguir asentar y desarrollar sus reinos. En su libro El Príncipe (1532), un manual escrito para asesorar a los gobernantes de la edad moderna, Nicolás Maquiavelo presentaba a los Reyes Católicos, Fernando e Isabel, como el ejemplo de reconquista y consolidación de un Estado nacional a seguir por el resto de monarcas europeos, especialmente los alemanes e italianos, que tenían sus reinos divididos en principados, ducados y condados. En 1475, los Reyes Católicos mandaron acuñar el "doble castellano" o "excelente", primera moneda que se puede considerar "española", ya que era de uso común para los reinos de Castilla y Aragón.


L
A TEORÍA MERCANTILISTA

A la importancia del centralismo y de las coronas, se sumó la creciente influencia que ejercían los comerciantes y financieros. Pronto se dieron cuenta de que se necesitaban los unos a los otros: la corona necesitaba el dinero de los comerciantes para reforzar sus ejércitos y financiar sus campañas y los financieros necesitaban la estabilidad y seguridad que proporcionaba al país el tener una monarquía poderosa.
Esta alianza entre la corona y los comerciantes tomó cuerpo en la teoría mercantilista. El mercantilismo propugnaba que el estado más rico era aquel que más oro tenía y que la mejor forma de atesorar oro era tener un comercio exterior favorable, que garantizase al país más ingresos (cobros) que salidas (pagos) de oro. Es decir, que era mejor vender muchos productos a los otros países y comprarles pocos. Por lo tanto, era deber de todo monarca tomar las medidas necesarias para garantizar que el comercio exterior del reino fuese siempre favo

Un cambista y su mujer.
Obra de Marius Reymerswalle. Siglo XVI.
Museo del Prado.
Madrid.

MEDIDAS PROTECCIONISTAS

Para ello, los monarcas promulgaron una serie de medidas de carácter proteccionista, que pretendían proteger los productos nacionales frente a los extranjeros. Algunas de estas medidas eran las siguientes:

  • Imponer elevados aranceles (impuestos de aduana) a los productos extranjeros que querían entrar en el país. De esta manera resultaban más caros y no podían competir con los productos nacionales.
  • Imponer cupos a la importación.
  • Establecer un comercio de monopolios, de forma que para cada mercancía hubiera un único productor o comerciante.

UN EJEMPLO DE MONOPOLIO: EL COMERCIO ESPAÑOL CON LAS COLONIAS DE AMÉRICA

El comercio monopolístico se llevaba a cabo de dos maneras. La primera consistía en nombrar un proveedor único para todo el país de determinado producto. Por ejemplo, los reyes borbones crearon, primero en Francia y después en España, "reales fábricas" de objetos de lujo, que potenciaban la producción nacional de artículos con un alto valor añadido. En España consiguieron especial prestigio la Real Fábrica de Tapices de Madrid, la Real Fábrica de Cristal de La Granja (Segovia) y la Real Fábrica de Tabacos de Sevilla.
La segunda manera de establecer monopolios era mediante el comercio exterior con las colonias. Después de las expediciones de Colón, España había iniciado un intenso comercio con sus colonias de América. Se obligaba a la colonia a comprar exclusivamente productos de la metrópolis (España), que se cobraban en metales preciosos. El comercio de España con sus colonias fue un buen ejemplo de este tipo de monopolio mercantilista.

LA PIRATERÍA, UNA PRÁCTICA INGLESA PARA LUCHAR CONTRA EL MONOPOLIO


Durante el reinado de los Austrias, todo el intercambio comercial entre España y América lo llevaban a cabo flotas fuertemente armadas. Desde Sevilla se hacían a la mar unas pocas veces al año para atravesar el Atlántico y atracar en los puertos fortificados americanos, como Veracruz (México) y Portobelo (Panamá). Allí descargaban las mercancías fabricadas en la metrópoli y cargaban productos de las colonias (café, tabaco, cacao, oro, plata, etc.). También en el Pacífico los puertos españoles estaban fuertemente fortificados, como los de Cartagena de Indias (Colombia) y el Callao (Perú).
La preocupación por la seguridad de las flotas y sus valiosos cargamentos se debía al peligro de los ataques de los piratas. Como España no dejaba a los demás países comerciar con sus ricas colonias, otras potencias europeas, especialmente Inglaterra, intentaron hacerse con parte de este próspero negocio, incluso por medios no legales. Inglaterra favoreció el contrabando con las colonias españolas de América y corsarios como Sir Francis Drake trabajaron para la Corona Británica y fueron nombrados nobles por la misma reina Isabel I, como pago por los botines que obtenían.


LA ABUNDANCIA DE METALES PRECIOSOS DE LAS COLONIAS

Desde el punto de vista financiero y monetario, la consecuencia más importante de la colonización de América fue la gran cantidad de metales preciosos que llegaron a Europa para acuñar monedas y ponerlas en circulación. Se ha calculado que en el año 1500 en Europa había un total acumulado de 3.500 toneladas de oro y 37.500 toneladas de plata. Entre 1526 y 1533 las minas del Tirol y Sajonia produjeron únicamente 70 toneladas anuales de plata. Portugal importó de las minas que había en sus colonias africanas, especialmente de Mozambique, aproximadamente 1 tonelada de oro anual. Pero fue España la que aportó las cantidades más importantes de oro y plata a Europa durante la edad moderna. Entre los años 1500 y 1650 llegaron a España 181 toneladas de oro y 16.886 de plata.

EL EXCESO DE MONEDA PROVOCA LA INFLACIÓN

El hecho de que hubiera tanta moneda en circulación produjo, obviamente, un importante proceso inflacionario. Primero se dio en España y desde aquí se extendió por toda Europa. Los alimentos fueron los primeros productos que sufrieron la subida de los precios, mientras que la abundante mano de obra en América y Europa, producto del tráfico de esclavos africanos y del crecimiento de la población en Europa, detuvo el incremento de los salarios. Esta situación provocó una desigual redistribución de la renta entre la población: los ricos se hicieron más ricos y los pobres, más pobres. Fueron años de "picaresca" en que las clases populares se ingeniaron mil y una maneras de sortear la pobreza. Muchos decidieron probar fortuna en América y abandonaron familia y país para intentar salir de la miseria.

EL "OCHO REAL", PRIMERA MONEDA ACEPTADA EN TODO EL MUNDO

Durante los siglos XVI y XVII, España se convirtió en la primera potencia monetaria del mundo. El "ocho real" o "real de a ocho", también conocido como "duro" o "peso", fue la primera moneda aceptada por todos los comerciantes del mundo. ¡Incluso en China circularon reales de a ocho! El ocho real se empezó a acuñar en Nueva España (México) en 1536. Desde allí, grandes cantidades de moneda llegaban a España y eran utilizadas por los monarcas españoles para pagar a sus tropas en las guerras que tenían abiertas en Europa, para cancelar sus deudas con los banqueros alemanes, flamencos e italianos y para comprar múltiples objetos de lujo. La mayoría de estos pagos se realizaron con reales de a ocho.
Como anécdota, cabe destacar que el sobrenombre de "peso" que recibió esta moneda, se mantiene en la actualidad como nombre de muchas monedas en circulación en América Latina. Por ejemplo, en Argentina, Chile, Colombia, México, Uruguay, Cuba y Venezuela la unidad monetaria es el peso. Además, el origen del dólar de EEUU se remonta a una moneda inspirada en el peso, que los norteamericanos acuñaron con el nombre de "Spanish Dollar" en 1776.

3 LAS INNOVACIONES FINANCIERAS EN
EUROPA DURANTE LA EDAD MODERNA

El mercantilismo y las medidas proteccionistas que conllevaba no eran una práctica exclusiva de España. Portugal, Holanda, Francia e Inglaterra también lo practicaban con sus colonias. Por ejemplo, en Inglaterra se publicó una ley conocida como "Navigation Act" (1651), que obligaba a que toda la flota que comerciaba con Inglaterra fueran barcos construidos en los astilleros ingleses y cuya tripulación estuviera compuesta como mínimo por un 75 % de ingleses.

EL NACIMIENTO DE LAS COMPAÑÍAS MULTINACIONALES

Además, Francia, Holanda e Inglaterra intentaron centrar su comercio colonial en empresas privadas que tenían el monopolio del producto por concesión real. La Compañía Holandesa de las Indias Orientales, la Compañía Inglesa de las Indias Orientales y la Compañía Perpetua de las Indias Francesas fueron, en este sentido, las primeras multinacionales (empresa que desarrolla sus negocios en varios países al mismo tiempo) del mundo, porque estas empresas privadas administraron un comercio internacional determinado aprovechándose de las concesiones que la corona les había hecho. La aparición de estas grandes compañías favoreció el surgimiento y consolidación de la bolsa y del mercado bursátil.

LAS SOCIEDADES ANÓNIMAS FAVORECEN EL DESARROLLO EMPRESARIAL

En este período se registró un gran avance en el mundo empresarial gracias a la creación de las sociedades anónimas. Hasta entonces, no se había distinguido nunca entre una empresa y el propietario de la misma, de forma que si un negocio iba mal, los propietarios perdían todo lo que tenían, incluidos los bienes personales. Así, muchas personas no querían dedicarse a los negocios, porque corrían el riego de perder, además del dinero invertido en la empresa, su casa, sus muebles, etc. La sociedad anónima se creó para concederle a la empresa "personalidad jurídica propia", es decir, que en caso de problemas en el negocio, la empresa sólo respondía ante el juez con su patrimonio (bienes), pero no con el del propietario. Esto facilitó la apertura de nuevos negocios, porque el riesgo que se corría invirtiendo dinero en una empresa se limitaba a la cantidad invertida.
Otra virtud de las sociedades anónimas es que el dinero invertido en la empresa está dividido en títulos de propiedad anónimos y de igual valor, denominados acciones. Los dueños de las acciones son los dueños de la empresa. Las acciones facilitaron a las empresas conseguir muchos socios o accionistas, porque estos tenían la seguridad de que, si querían en algún momento dejar de participar en el negocio, bastaba con vender sus acciones a otra persona. Para facilitar la compra y venta de las acciones de las sociedades anónimas se creó la bolsa de valores. La primera sociedad anónima propiamente dicha fue la Compañía Inglesa de las Indias Orientales. Actualmente, todas las grandes compañías son sociedades anónimas.


L
A APARICIÓN DE LA BOLSA

La primera bolsa del mundo surgió a mediados del siglo XV, un poco antes del inicio de la edad moderna, en Brujas (Bélgica), en casa de un financiero judío llamado Bourse, que significa "bolsa" en francés. En el dintel de la puerta de su casa aparecían representadas tres bolsas de dinero. Gran financiero, a su muerte, quedó instalada en el salón de su casa la sala de reuniones de los primeros agentes de bolsa de la ciudad de Brujas. Allí se compraban y vendían las participaciones (acciones) en los negocios. Y de estas reuniones en casa de Bourse quedó el nombre de bolsa para denominar el lugar donde se efectúa la compraventa de acciones.
En el siglo XVI aparecieron las primeras bolsas de valores, todas en Europa. La bolsa de Amberes (1531) fue la primera en conseguir prestigio internacional.  Posteriormente se fundaron la Bolsa de Londres (1573) y la de Amsterdam (1611). Hacia el siglo XVII el sistema bursátil se había expandido y consolidado en el Viejo Continente.

LOS BANCOS OFICIALES PRIVADOS

En este período surgen también muchas innovaciones en materia bancaria. La más importante fue la aparición de los bancos oficiales. La primera ciudad donde se creó un banco de este tipo fue Amsterdam y no por casualidad. La ciudad holandesa era un centro comercial y financiero de gran importancia, donde se concentraban comerciantes de todo el mundo. Los cambistas de la ciudad habían desarrollado un provechoso negocio con el cambio de moneda, dado que en la ciudad entraban monedas procedentes de todos los países. Disgustados por la pérdida de dinero que les suponían los cambios de moneda, los comerciantes de la ciudad promovieron, por ley, la fundación de un banco que organizara y fijara los cambios de moneda y donde se centralizaran estas operaciones. El ejemplo del Banco de Amsterdam (1609) fue imitado por el Banco de Inglaterra (1694) y ambas ciudades se convirtieron en los centros financieros más importantes de la época.


PRIMERA EMISIÓN DE BILLETES DE BANCO

Estos bancos oficiales privados eran sociedades anónimas y dieron mucha estabilidad al sistema bancario, porque prestaban dinero a los bancos más pequeños, pagaban los depósitos de ahorro y convertían de manera inmediata las letras de cambio en oro.
De todos los bancos oficiales, el primero que emitió sus propios billetes fue el de Estocolmo, en 1661. Un billete no es más que un papel impreso que compromete al banco a tener en sus arcas una cantidad equivalente al valor del billete. El banco puede tener esta cantidad en metales preciosos o en letras, pagarés, etc. La ventaja de los billetes frente a las monedas es que eran mucho más ligeros y fáciles de transportar.
En Estocolmo, la escasez de metales nobles obligaba a pagar en pesadas monedas de cobre (tenían que ser pesadas porque el cobre tenía poco valor) o en letras de cambio que los comerciantes nunca cambiaban por monedas para evitar la incomodidad de transportar fortunas tan pesadas. Tal como estaban las cosas, los comerciantes aceptaron con agrado los billetes de banco como forma de pago, porque ya estaban acostumbrados a no poseer oro ni plata en moneda ni lingote.

LOS "CRACKS" BANCARIOS

Pero no todas las innovaciones financieras acabaron bien. En Francia, el Duque de Orleans, regente del Rey Niño Luis XV, asesorado por un escocés llamado John Law, creó el Banco Real y la Compañía del Mississipi, que administraba las posesiones francesas en América. La emisión de billetes del Banco Real se sustentaba en el supuestamente próspero negocio de la compañía colonial americana. El escocés logró crear una burbuja especulativa, inflando con falsas noticias el optimismo de los accionistas de la Compañía del Mississipi. Cuanto más dinero ponían los accionistas, más billetes emitía el Banco Real, sin que nadie desconfiara de la empresa ni exigiera cambiar sus acciones por oro.
Pero un buen día se descubrió que el negocio de la Compañía no era tan fructífero como se decía, así que todos los accionistas empezaron a vender sus acciones, de tal forma que la cotización de las acciones cayó en picado. El pánico financiero afectó también a aquellos que tenían billetes del Banco Real, supuestamente respaldado por los tesoros de las colonias americanas, que también corrieron a exigir el cambio de los billetes por oro. Como no había tanto oro como billetes se habían emitido, el resultado del proceso fue una estafa de enormes proporciones que afectó a muchos ciudadanos. Desde entonces decir "banco" en Francia creaba desconfianza en la gente de la calle, por lo que las siguientes entidades financieras que se crearon cambiaron el nombre por el de crédito (credit, en francés), nombre que, en la actualidad todavía, reciben muchos de los bancos franceses.

Antigua Fábrica de Tabacos
de Sevilla.
AISA.

Doble castellano o excelente de Granada.
Anverso y reverso (21,89 mm).
Museo Casa de la Moneda

Ocho real. Carlos IV.
México, 1789. Anverso y reverso.
Archivo fotográfico del Museo
Arqueológico Nacional.
Fotografía de Francisco Rodríguez.

Ocho real. Carlos V.
Sicilia. Anverso y reverso.
Archivo fotográfico del Museo
Arqueológico Nacional.
Fotografía de Francisco Rodríguez.

Cien escudos. Felipe V.
Anverso y reverso.
Archivo fotográfico del Museo
Arqueológico Nacional.
Fotografía de Francisco Rodríguez.

-- Capitán,¿ese no es el mismo barco que atacamos anteayer? Creo que ya les robamos todo el oro y las monedas que llevaban...
-- ¡Silencio grumete o te lanzo a los tiburones! He apostado con Barbarroja que abordaría cinco navíos españoles en una semana y sólo me falta uno para ganar la apuesta. Este contará por dos.¡Al abordaje!

El renacimiento urbano devolvió a las ciudades un mayor dinamismo social, económico y cultural. El gusto burgués se volvió más refinado y se relajaron algunas costumbres impuestas por la Iglesia. En esta época surgen tratados de urbanidad para enseñar modales y normas de conducta más refinadas a los ciudadanos. En uno de ellos, Erasmo habla de que "es descortés saludar a alguien cuando se está orinando o defecando", lo que nos da mucha información sobre las maneras de la época, pero también sobre la voluntad de cambiarlas. Esas mismas normas decían que era de gente vulgar comer con los cinco dedos; la gente fina sólo empleaba tres.

Los trajes de seda y terciopelo, los adornos, las joyas y el cuidado del cabello eran comunes a los hombres y mujeres de las clases media y alta. Los burgueses compraban sedas y joyas a los comerciantes que venían de Oriente. Entre las aficiones o distracciones preferidas cabe destacar una especialmente macabra: la asistencia a los autos de fe (juicios públicos por delitos religiosos) que practicaba la Inquisición y que solían terminar con la quema de los herejes.

A finales del siglo XV, la necesidad de encontrar una ruta comercial segura hacia Oriente empujó a España y Portugal a emprender una gran aventura marinera. Los portugueses se dirigieron hacia el sur, bordeando la costa occidental de África, para dirigirse luego hacia el este. Como esta ruta ya estaba ocupada, Cristóbal Colón sugirió a los reyes españoles salir por el Atlántico hacia el oeste y, dando la vuelta al globo, alcanzar las Indias Orientales. Pero Colón no contaba con el hasta entonces desconocido continente americano, de forma que, cuando los expedicionarios arribaron a sus costas, creyeron haber llegado a las Indias.

El matrimonio Arnolfini, de Jan van yck. Siglo XV.
Galería Nacional. Londres. AISA

El arte también se vio influido por este espíritu innovador y emprendedor. Los artistas, pagados por las nuevas agrupaciones comerciales o directamente por los ricos comerciantes que les hacían de mecenas, se convirtieron en el símbolo y la representación de los nuevos tiempos: Brunelleschi utiliza los avances en ingeniería técnica para construir la cúpula de la iglesia de Santa María de las Flores (Florencia), el arquitecto Alberti basa sus trabajos en los modelos de la antigüedad clásica grecorromana y los pintores Fra Angelico, Botticelli, Rafael, Leonardo da Vinci y Miguel Ángel componen sus obras a partir de los nuevos estudios sobre la representación de la perspectiva espacial. Muchos burgueses encargaban cuadros a los artistas para demostrar su devoción católica (cuadros religiosos) o su poderío económico (en el cuadro aparecían él y su mujer, ricamente vestidos y contando dinero).

El espíritu científico y aventurero característico de la época está perfectamente ejemplificado en personajes como Guttemberg, inventor de la imprenta (1445), Copérnico, que postuló que el Sol es el centro del universo, los exploradores portugueses Enrique el Navegante, Bartolomé Díaz y Magallanes, que decidió dar la vuelta al globo terráqueo. Su muerte a mitad de recorrido no impidió que su sucesor, Elcano, regresara a Sevilla 1.124 días después de su partida. El éxito de Magallanes y Elcano supuso la confirmación de que la Tierra es esférica.

Para sufragar la construcción de la basílica de San Pedro del Vaticano (1514), el papa León X prometió una serie de indulgencias. Las indulgencias consistían en pagar un dinero al Papa para comprar un lugar en el cielo. Muchos cristianos criticaban estas prácticas y consideraban que la Iglesia se preocupaba más por la política y las artes que por la vida espiritual de sus fieles. Importantes humanistas como Erasmo y Tomás Moro iniciaron las críticas a la Iglesia, pero la ruptura de la Iglesia católica se precipitó cuando el teólogo Martín Lutero publicó un documento con 95 tesis o razones en contra de las indulgencias papales (1517). Sus teorías anticatólicas se extendieron con rapidez por Alemania y el norte de Europa. En Inglaterra, el rey Enrique VIII (1534) también se separó de la Iglesia de Roma y en Suiza y Holanda se extendió el calvinismo (el pensamiento de Calvino), agudizando así la llamada Reforma Religiosa. La división religiosa europea acrecentó los conflictos nacionales y provocó las guerras entre los diferentes estados. Algunos de estos conflictos, como el de Irlanda, han llegado hasta nuestros días.

Desembarco de Cristóbal Colón en América. Pintura. Civica Raccolta Bertarelli. Milán.
AISA

Fernando Magallanes (1480-1521).
Célebre navegante y descubridor portugués.
Museo Naval. Madrid. AISA.

Los pobladores de la America prehistórica, como la mayoría de los pueblos, también disponían de representaciones territoriales. En la imagen podemos observar una sección de la ruta Chicomozztoc - Cuauhtinchan, del siglo XVI, en la cual se hace referencia a hechos históricos ocurridos entre los siglos XII y XVI.

Mapa de Cuauhtinchan
Instituto Cartográfico de Cataluña

A Juan de la Cosa, que acompañó a Colón en sus dos primeros viajes, le debemos la primera representación cartográfica del Nuevo Mundo. Es un portulano dibujado aproximadamente en 1500, sobre una piel extendida, material usado en la época.

Juan de la Cosa
Museo Naval de Madrid

Una representación de la esfera terrestre sobre un plano siempre fue un problema. El siglo XVI va a suponer  la introducción de proyecciones que traten de solucionarlo. Una de las más conocidas és la de Gerardus Mercator.

Proyección Mercator. "Nuevo mapa geográfico e hidrográfico de todo el orbe terrestre".
Nicholas Joannis Visscher, 1652.
Instituto Cartográfico de Cataluña.