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Sin duda, esta melodía, tan solemne, nos evoca enseguida Inglaterra.
No se trata ni mucho menos de un canto folclórico ni de una melodía
tradicional, sino de una obra de un compositor clásico, Edward
Elgar, que la compuso a principios del siglo XX. Este es un ejemplo excelente
de cómo una melodía clásica se ha hecho tan popular
que ha llegado a identificar un país.
Esta marcha transmite el espíritu triunfalista
y el optimismo que caracterizó el reinado de Eduardo VII. Precisamente,
en el año 1907 se interpretó con motivo de su coronación,
con el añadido de un texto patriótico, "Land of hope
and glory" (Tierra de esperanza y gloria), y se ha convertido en
un auténtico símbolo para el pueblo inglés, casi
en un himno, y en una de las melodías más universales
y populares escritas por un compositor clásico.
En el sudoeste de la isla se encuentra el país
de Gales, otro bastión del mundo céltico que conserva sus
tradiciones con una admirable entereza. De hecho, en Gales podríamos
situar la verdadera semilla del mundo céltico, porque es la tierra
originaria de esos personajes, medio poetas medio músicos, tan
peculiares y ancestrales al mismo tiempo: los bardos. Estos músicos
solían tocar el arpa, pero sobre todo un instrumento de cuerda
parecido a la lira llamado (¡atención!) crwth: para hacerse
una idea de la pronunciación, hay que saber que en inglés
se dice crowd, y que de hecho proviene de la palabra latina chorus (prueba
de sus dos mil años de antigüedad).
La existencia de los bardos está documentada
desde el siglo II a. C. y de hecho ese entrañable personaje que
hallamos en los cómics de Astérix, ese músico que
siempre iba tocando una especie de lira y acababa la historia atado
en lo alto de un árbol para que callase, era un bardo como los
de verdad. El gran esplendor de estos músicos lo encontramos
en el siglo X, cuando gozaron de un reconocimiento y una posición
social envidiables. Durante la ocupación inglesa de Gales se
les persiguió y acabaron desapareciendo, pero sus instrumentos
y la tradición del músico-poeta han perdurado.
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