Fundación "la Caixa"
real audio mp3

Duración: 40 s
Tamaño:260Kb

Audición 2/11
Itinerario 5
Audición 38
Stern Polka


Mientras el vals triunfaba en toda Europa, otra danza de pareja empezaba a compartir la escena en fiestas y veladas: la polca. Se trataba de una danza alegre y viva, de compás binario y originaria de Bohemia. A mediados del siglo XIX, la polca se extendió por toda Europa como una plaga, y tan grande era su fama y popularidad que su nombre se dio a ropa, sombreros, pasteles e incluso a calles y cafés de grandes ciudades. Surgieron multitud de variantes como la polca alemana (más lenta), la polca francesa y la Schnell Polka, mucho más rápida y parecida al galope. Incluso algunos compositores de música culta compusieron polcas para orquesta de una excelente calidad, que han adquirido una gran popularidad: Johann Strauss tiene polcas famosas como la Tritsch-Tratsch, la polca Pizzicato, Annen-Polka y Leichtes Blut, que hay que conocer (¡pero cuidado al bailarlas: son muy rápidas!).

Actualmente aún se baila a menudo en toda Europa (y el mundo): existe una gran colección en la música tradicional de los Países Bajos, Bélgica, Francia, Alemania, Austria y los países escandinavos. En esta Audición podemos escuchar una alemana, la polca de la estrella, interpretada por la formación típica de Europa central, la stubenmusik (que veremos de nuevo en el itinerario 3), con instrumentos de viento y percusión, y con el instrumento más habitual de estas danzas, el acordeón.

Como hemos dicho al hablar del ländler, en los siglos XVII y XVIII, Europa estaba invadida por las contradanzas. Bajo esta denominación había una enorme cantidad de danzas de varios tipos, pero todas de carácter rústico, alegre y vivo y practicadas básicamente en el medio rural para la gente más sencilla. La palabra contradanza, de hecho, proviene de la traducción poco afortunada de la expresión inglesa country dance, que hacía referencia precisamente, al medio donde se desarrollaban estas danzas. En estas danzas predominaban las disposiciones en dos hileras (hombres y mujeres) que avanzaban en línea unas hacia otras, o bien en círculo y cogidos de la mano. Muchas de estas contradanzas han perdurado hasta la actualidad y es posible hallarlas por toda Europa en formas y estilos evolucionados pero que mantienen vivo el viejo espíritu de diversión y juerga. Ahora os proponemos escuchar otra.